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Fumar o no en el coche siempre ha estado en medio de la polémica porque enfrenta a aquellos que defienden la salud con aquellos que se justifican en la propiedad privada. Pero para los expertos solo hay una salida: hay que prohibir consumir cigarrillos, sobre todo, si viajan en él gestantes o menores. Son los más vulnerables. Una medida restrictiva que, ayer lunes, solicitó formalmente al Gobierno la Organización Médica Colegial (OMC). “Hacerlo atenta contra su salud”, incidieron. Desde la Asociación Española contra el Cáncer (AECC)aseguran que en España, un 10% de los niños menores de 14 años están expuestos diariamente al humo del tabaco en su hogar. Y según la Organización Mundial de la Salud, alrededor de 250 millones de los niños que están vivos en el mundo hoy morirán por causa del tabaco.

Los médicos han aprovechado la inminente reforma de la Ley antitabaco para hacer esta petición. Y se suman así a las alegaciones elaboradas por el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), del que la OMC forma parte, al anteproyecto normativo que modificará la actual ley del tabaco, de lo que se informó favorablemente en el Consejo de Ministros del pasado 9 de junio. Ese día, el Gobierno aprobó un Real Decreto y un anteproyecto de Ley para culminar la trasposición de la directiva europea sobre Productos del Tabaco y productos relacionados, por el que obligará a los cigarrillos electrónicos y sus líquidos de recarga a llevar advertencias sanitarias en sus envases. Además, se prohibieron los paquetes de tabaco de menos de 20 cigarrillos.

Ante esta medida, la OMC solo critica que el Ejecutivo haya optado por la tramitación urgente de la modificación de esta norma porque “deja muy poco espacio al debate político y social necesario para mejorar la prevención del tabaquismo en España”. Ambas entidades, la OMC y el CNPT reclaman que la modificación no se limite a una “mera adaptación” de la normativa europea, sino que se abra a “un escenario de mejoras en la prevención y control del tabaquismo” en España.

En este sentido, piden una modificación del artículo 7 de la actual Ley que incorpore un apartado que estipule con concisión “la prohibición de fumar en el interior de los vehículos privados, especialmente en presencia de menores y de embarazadas”. Y en relación con espacios libres de humo, OMC y CNPT solicitan que la prohibición de fumar se extienda a otros recintos, entre otros, campos de fútbol, así como en los accesos inmediatos a centros docentes y formativos, al igual que en paradas de servicios públicos y transportes, inclusive en zonas al aire libre. Otra de las medidas que defienden es la equiparación de los dispositivos susceptibles de liberación de nicotina, como cigarrillos electrónicos, a los productos del tabaco a efectos de su uso en espacios públicos. Por último, piden la prohibición de todo tipo de publicidad de estos productos.

En España el 28% de la población fuma, lo que nos sitúa ligeramente por encima la media (26 %) de la Unión Europea (UE), según datos publicados este 2017 por la oficina de estadística comunitaria, Eurostat. Las cifras de España se enmarcan dentro de un contexto en el que los europeos de los países del sur fuman más que los del norte, precisó la Comisión Europea (CE), que recordó que el tabaco es responsable de 700.000 muertes al año y alrededor del 50 % de los fumadores muere prematuramente, con una esperanza de vida de 14 años inferior a la media. Los datos de Eurostat mostraron que el 52 % de los fumadores se iniciaron en este hábito antes de los 18 años y el 76 % lo mantuvo al menos durante 10 años. Respecto a los cigarrillos electrónicos, la proporción de europeos que ha probado esos productos aumentó del 12 % en 2014 al 15 % en 2017.

Fuente: El País